Arenatzarte

 

El parque de las esculturas de Güeñes, ARENATZarte junto con artistas de diferentes ámbitos de creación se unen y ponen en marcha un proyecto cultural innovador de fusión de escultura, música y danza.

Danza y escultura

Denominado ESMUDAN, esta novedosa iniciativa une la sensibilidad, la creatividad y el arte de artistas de la talla del músico Xabat Lertxundi, la bailarina y coreógrafa Uzuri Nieto y el escultor Mikel Lertxundi con la belleza natural y escultórica del parque ARENATZarte.

El nuevo proyecto se plantea como una intervención experimental e interdisciplinar en la que confluyen y se fusionan tres disciplinas artísticas que son la escultura, la música y la danza. De esta manera, el músico Xabat Lertxundi y la bailarina y coreoógrafa Uzuri Nieto trabajarán sobre la exposición Naturaleza y equilibrio que el escultor Mikel Lertxundi tiene instalada en el Parque de Esculturas ARENATZarte de Güeñes. Se trata de un ejercicio experimental que reflexiona sobre los conceptos estático y móvil, que juega con la aparente inerte masa escultórica y quietud del parque y con la música hecha movimiento. “A veces las cosas no son como aparentan y, por inapreciable que muchas veces pueda resultar, todo está en constante movimiento y transformación”, detalla el equipo artístico.

El resultado final del proyecto llegará al espectador en soporte audiovisual a través de los medios de comunicación y de diferentes eventos de arte y promoción.

DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO

Cámaras grabando

De la llamada a la participación y de la invitación a ser tocadas y recorridas que parecen transmitir las esculturas de Mikel Lertxundi instaladas en ARENATZarte, de ese mirar a la Naturaleza y ser mirado por nuestra Naturaleza que pretenden provocar, ha nacido este nuevo proyecto. Proyecto con el que sus promotores pretenden ampliar y enriquecer esta comunión Arte-Naturaleza que venimos disfrutando en el parque ARENATZarte de Güeñes. A través de este proyeto, el arte hasta ahora visual hecho forma a modo de escultura, sorprenderá al parque acompañado de otras dos disciplinas artísticas como son la música y la danza.

El músico y la bailarina trabajarán sobre la exposición Naturaleza y equilibrio que el escultor Mikel Lertxundi tiene instalado en el Parque de Esculturas ARENATZarte de Güeñes. El músico compondrá la banda sonora a la exposición y la bailarina le dará forma y movimiento en el propio escenario que conforman las esculturas y el parque.

De esta manera, tres artistas de diferentes ámbitos de creación unirán su sensibilidad, su creatividad y su arte con el fin de que las diferentes disciplinas artísticas fructifiquen fusionadas en un unísono canto a la Naturaleza. Si para ejecutar la exposicion Naturaleza y equilibrio EL ESCULTOR ha liberado la forma que se encerraba en la materia y la ha dispuesto acorde con el entorno, ahora EL MÚSICO dará salida a las notas musicales que encierran esas esculturas y a la atmósfera que recrean dentro del parque. Las notas musicales saldrán a borbotones de los ángulos del hierro, de las lineas de la piedra o de las curvas de la madera, y a golpe de sensaciones y de ritmo compondrán la melodía que se expandirá en el aire, meciéndose en el ramaje de los árboles, y que llegará al espectador no sólo por el oído sino también por la vista, a través de la danza. LA BAILARINA será el cuerpo receptor y transmisor de esa música, y será quién, con su sentir y con la interpretación de esos sentimientos hechos movimiento y danza, transportará al espectador a ser partícipe de la vida que se guarda tras la apariencia rotunda y estática de la materia.

Puesta en escena

Las composiciones musicales resultantes serán seis, y tendrán una duración de entre minuto y medio y dos minutos cada una.

La actuación o puesta en escena será documentada en soporte fotográfico y audiovisual para su difusión en diferentes medios de comunicación y eventos artísticos y de promoción.

Naturaleza y equiibrio

ANTECEDENTES

Con su exposición Naturaleza y equilibrio en el parque ARENATZarte de Güeñes, Mikel Lertxundi ha buscado que lugar y obra se potencien y se complementen entre si, ha buscado una comunión de arte y naturaleza donde la armonía y el equilibrio salten a la vista.

Y así ha resultado: el parque de las esculturas, que sin más intervención es un lugar de gran belleza por su alto valor botánico-estético, ha proporcionado un marco excepcional a la obra de Lertxundi, y ésta, a su vez, ha dado vida al espacio natural que es el parque. Para ello, a la hora de la intervención, Lertxundi ha puesto sumo cuidado en que la muestra resulte sobretodo integrable, donde ambos – espacio y esculturas- tengan todas las de ganar y puedan dar lo mejor de cada cual.

La línea escultórica de Lertxundi, como bien se refleja en esta muestra, persigue una estética de mínimas formas para aportar el maximo de sugerencias y reflexión. Las formas austeras y rotundas que emplea son una provocación para ir mas allá, para no entretenerse en la superficie y para adentrarse en el interior del material hasta llegar a la esencia que le da vida.

Las esculturas, que parecen emerger del subsuelo del parque, buscan el diálogo y la participación, invitan a ser tocadas y recorridas visualmente y corpóreamente. Son volúmenes que se funden o se agrupan abriéndose al entorno para mirar a la Naturaleza de la que son parte y para ser mirados por esa parte de la Naturaleza que somos.